La persona que asuma la dirección del Liceo Polivalente Municipal será responsable de liderar el proyecto educativo institucional, asumiendo con compromiso las responsabilidades propias de la función directiva. Ejercerá un liderazgo pedagógico centrado en el aprendizaje de los y las estudiantes, desarrollando un modelo de gestión de calidad basado en la mejora continua.
Deberá articular planes estratégicos alineados con las metas institucionales, los principios de equidad e inclusión, y los marcos regulatorios establecidos por el sistema educativo nacional. Asimismo, movilizará a la comunidad educativa en concordancia con los lineamientos de la Nueva Educación Pública, respondiendo de manera efectiva a los desafíos que plantea la implementación de los Servicios Locales de Educación.
Establecerá mecanismos de trabajo colaborativo con todos los estamentos de la comunidad escolar, promoviendo una comunicación asertiva, permanente y respetuosa. Reconocerá y valorará la diversidad cultural, religiosa, social y funcional de los integrantes del establecimiento, generando un ambiente que favorezca la participación activa de todos sus actores.
Promoverá la sana convivencia escolar mediante el desarrollo de estrategias que fortalezcan el respeto mutuo, la empatía, la solidaridad, el afecto y la confianza. Estimulará una actitud abierta y reflexiva frente a las distintas concepciones pedagógicas, éticas y valóricas presentes en el entorno escolar. Implementará acciones sistemáticas de apoyo socioemocional, orientadas al resguardo del bienestar integral de estudiantes, docentes, asistentes de la educación y apoderados.
Diseñará e implementará acciones que consoliden una comunidad educativa inclusiva, reconociendo y abordando las múltiples dimensiones de la diversidad: pedagógica, social, de género, étnica, religiosa, lingüística y neurodivergente. Fortalecerá políticas institucionales que garanticen el acceso, la participación y el aprendizaje de todos y todas, sin discriminación. Monitoreará los procesos de integración e impulsará ambientes accesibles, equitativos y libres de barreras.
Desarrollará e implementará estrategias de resolución pacífica, oportuna y efectiva de conflictos, fomentando una cultura escolar basada en el diálogo, el respeto y la colaboración. Instalará espacios de mediación que promuevan la escucha activa y el entendimiento entre los distintos actores. Mantendrá un lenguaje institucional acorde al rol directivo, favoreciendo la dignidad, la convivencia democrática y la cohesión comunitaria.
Formulará propuestas innovadoras orientadas al mejoramiento de los indicadores clave de la gestión interna, tales como el logro académico, la asistencia, la matrícula y los niveles de convivencia escolar. Utilizará herramientas diagnósticas y técnicas de análisis institucional para tomar decisiones estratégicas basadas en evidencia. Promoverá el desarrollo profesional docente y la innovación pedagógica como pilares fundamentales del fortalecimiento institucional.
Conocerá y aplicará el Marco para la Buena Dirección, integrando sus cinco dimensiones esenciales: liderazgo, gestión curricular, administración de recursos, clima organizacional y convivencia escolar. Desde una perspectiva sistémica, articulará los procesos de planificación, monitoreo y evaluación, fortaleciendo la cultura organizacional y generando condiciones propicias para un aprendizaje profundo, significativo y contextualizado.
Fortalecerá las relaciones con la comunidad escolar, integrándola activamente en todas las actividades formativas, recreativas, artísticas y de gestión del establecimiento. Promoverá espacios de diálogo, transparencia y corresponsabilidad con apoderados, redes de apoyo, organizaciones culturales y el entorno territorial, consolidando una gestión participativa y vinculante.
Mantendrá un enfoque educativo integral, propio de un establecimiento polivalente, brindando una formación tanto técnico-profesional como científico-humanista. Esto permitirá a los estudiantes elegir entre diversas rutas académicas y formativas, según sus intereses y aspiraciones, promoviendo una educación holística que potencie su desarrollo integral.
Reconocerá la formación técnico-profesional como eje distintivo del proyecto educativo, articulando las disciplinas académicas formales con experiencias de inserción en el mundo del trabajo, mediante la promoción de programas de alternancia y prácticas profesionales en el sector productivo. Fortalecerá el desarrollo de las especialidades de Gastronomía, Atención de Párvulos, Hotelería y Turismo.
Asimismo, asegurará la disponibilidad de una oferta pedagógica científico-humanista de calidad para aquellos estudiantes que deseen continuar estudios en instituciones de educación superior, impulsando iniciativas de extensión y vinculación con dichas entidades.